viernes, 26 de agosto de 2016

Trenzas - (fragmento) - Susana Szwarc

Susana Szwarc


(Buenos Aires)

La escritora Susana Swarc ha publicado recientemente la reedición de su novela
"Trenzas".
A continuación se publica un fragmento:
 

Trenzas
(fragmento)


Se acercó a la ventana.
¿Llegaría hasta ella el aroma de la tierra mojada?
Esperó.
Esperó hasta el momento en que las gotas empeza ron a desparramarse lentas, suaves. Entonces, cerró los ojos para escuchar el ruido que aumentaba.
Y cuando se largó el chaparrón, ella entró en la lluvia.
Hasta que la lluvia se calmó.
*
Demasiado calor. Ni una sola nube en el cielo. La mu jer cruza el pueblo en la hora de la siesta. Los finos tacos de sus zapatos marcan la tierra.
 
Va absolutamente vestida: zapatos, medias, vestido de flores y hasta un pañuelo cubriendo del polvo sus lar guísimos cabellos.
*
Había descendido del tren porque creyó reconocer ese pueblo, como si alguna vez, antes, hace mucho, lo hu biese mirado.
Por ejemplo, sería un lugar llano, seco. Después del largo recorrido no quedaban casas. Sólo a su alre dedor árboles y tierra.
Tenía sed. Y vio no demasiado lejos un charco su cio. En esas aguas mojó sus manos.
*
El calor aumentaba en esos lugares sin piedad.
Por fin llegó a su pueblo. Reconoció, invadida, el antiguo olor. Deseaba un jugo de pomelo.
Entonces vio a una de sus hermanas.
Se abrazaron. Hablaban las dos a la vez.
*
Las mujeres reían, lloraban, reían, lloraban. La nenita se unió. Juntas caminaron hasta la casa de la infancia.
*
Querida:
las arañas están más gordas, las telarañas abundan y ellos han envejecido. Pensé que aquí revisaría y co rregiría mis escritos pero las puertas no existen y ella habla, habla. Y cuando no habla, gira en torno a uno como un fantasma, de manera que es imposible algún momento de soledad. Además ella siempre parece ha blar en otro idioma y yo casi siempre entiendo otra cosa.
Hasta pronto.
*
Recordando. Extrañando. Mucho antes de partir.
 
(c) Susana Szwarc

 
 
 
Comentario publicado en la contratapa del libro:
 
 
Este libro es una investigación y una invitación. Una investigación en el fondo opaco de las cosas que se nombran; una invitación a la luminosidad que adquieren las cosas cuando los nombres saben qué designan. El mérito de Susana Szwarc radica en el acercamiento a las cosas sin el pretexto de una intriga o una anécdota. El peso de las cosas está ya dado por una fuerza anterior al relato, por una gravedad que está en las palabras mismas y no en los desarrollos ni en las explicaciones.
En Trenzas, la privacidad de un pequeño universo poblado de ambigüedades coloca al lector en una zona de suspenso. ¿Es, todo lo que se dice, real? Lo es en términos de una ficción responsable, no de las leyes de una verosimilitud preestablecida. Porque la realidad atenuada y discontinua de este texto yace en la escritura misma. Sin embargo, un mundo hecho de múltiples sustancias la memoria, sus fantasmas y formas vacantes queda convocado con nitidez y precisión.
Contra un argumento muy antiguo que sostiene la supremacía de una estructura cuya previsión puede servir a todos los fines de la providencia, este providencial libro de Szwarc se obliga a ajustar sus partes a cada momento y animar con su aliento los engranajes de una emotiva y emocionante máquina verbal.


Susana Szwarc nació en Quitilipi (Provincia del Chaco) y luego vivió un exilio interior, enviada a la Ciudad de Buenos Aires donde reside actualmente. Ha publicado en narrativa libros como El artista del sueño, La novela Trenzas que reedita para este año editorial Entropía. Una felicidad liviana, etc. En poesía En lo separado, Bailen las estepas, El ojo de Celan, entre otros. Su libro de poesía "Bárbara dice" ha sido traducido por Cristina Madero al francés (Editorial Abra Pampa 2013) y actualmente el poeta Alessio Brandolini traduce El ojo de Celan. En marzo, en librerías y ferias "La muertita o la novela que publica la editorial La mariposa y la iguana. Tiene publicados cuentos en literatura infantil y pertenece al Club Argentino de Kamishibai. Su cuento "No camines en el barro" ha sido llevado a la ópera por el compositor Cristian Varela. Ha formado parte de El plan de lectura de la profesora Hebe Clementi y de los talleres de arte de la Biblioteca Nacional.