Edmundo Paz Soldán
Edmundo Paz Soldán Volvo A Jorge Benavides A principios de los ochenta fui con mi curso en un viaje de promoción a Sucre y Tarija. Teníamos el propósito manifiesto de conocer más del país, chiquillos que vivíamos en el vacío creado por la campana de vidrio de la clase media cochabambina; todavía no se había puesto de moda eso de viajar a Bávaro o a otras playas caribeñas, pero seguro lo habríamos hecho si la espiral hiperinflacionaria de ese tiempo nos lo hubiera permitido. Conocer el país era apenas una excusa para encontrar un paisaje diferente a la hora del alcohol. Durante las vacaciones de invierno estuvimos tres días en Sucre y una semana en Tarija. En Sucre descubrimos que la Casa de la Libertad era mucho más pequeña de lo creíamos, pero lo más notable fue coincidir con la promoción del Uboldi de Santa Cruz. Con Conejo y Mauricio nos acercamos a tres chicas sentadas en un banco de la plaza tomando helado. Para nuestra felicidad, nos enteramos de que estarían al mismo tiempo que ...