Fuga sin final -Sergio Gaut vel Hartman
ilustración creada por IA Sergio Gaut vel Hartman Sufro la soledad, pero no conozco un remedio que la cure. Vagaba por las calles de Almatý desafiando el crudo diciembre kazajo, sin mejores opciones que pasar la Navidad en mi habitación del hotel Kazakhtan, en absoluta soledad, cuando la casualidad, suponiendo que tal cosa exista, me ubicó en el camino de Pedro Rivero, jefe de recursos humanos de la empresa de cosméticos en la que trabajé hasta 2012. Ese mismo sujeto que ahora me abrazaba efusivo, tan lejos de casa, me había dado la noticia de que estaba despedido. —¡Increíble! Coincidir en Kazajistán —dijo Pedro. —Sí, una gran coincidencia —respondí mordiendo las palabras. —¿Con quiénes va a pasar la Navidad? —Con unos amigos peruanos —mentí—. Estoy con ellos para gestionar la venta de un reactor nuclear. —Seguí mintiendo; soy un especialista en la materia. —¡Pero no, mi amigo! —refutó Pedro sujetando mis brazos con unas manos que parecían tenaz...