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Mostrando entradas de noviembre, 2025

PASTÍS DE BOHEMIA… (Marzo 2001) – Kim Bertran Canut

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  Imagen diseñada con IA   Desde la onírica posada “la lenta agonía del poeta en el infierno etílico”. Tiranión, el náufrago, ve como se aleja la ola que le trajo el equipaje hasta su playa existencial. Cruza los dedos y se retuerce de dolor. -Permítame que le aconseje la costa-había prescrito el doctor José Curado de Raíz, orientando posibles dudas a su paciente. Las palabras del especialista fueron directas y precisas, tal como él exigía: Una enfermedad pulmonar le minaba la vida por el corto atajo de unos meses. Y he aquí un billete de tren, la estación y el hombre en el último y silencioso andén que el destino le deparaba. Jeremías es un visionario que ha llegado a Barcelona para estudiar la cultura milenaria de la ciudad, sonríe… Saturio, taciturno y abotargado, disfrutaba de aquellas montañas rocosas donde antaño habitaron los guanches en el interior de las cuevas todavía con espíritus de los primitivos isleños. Por el día, Desiderio paseaba acariciando las aguas de su r...

El acantilado - Cecilia Vetti

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    imagen diseño por IA   Cada vez que ella se marchaba, era como una mutilación, mi cuerpo quedaba detenido y al momento oscilaba en el aire buscando una salida para retenerla. Solía gritarle cuandollegaba al camino pedregoso y casi deseaba que cayera por el acantilado y así, desesperada,pudiera necesitar mi ayuda. Ella tenía su vida y sus obligaciones, nada podría detenerla. En esos momentos solo existía su hijo esperándola en el internado. ¿Cómo la esperaría él? Ni siquiera tendría una marca en el cuerpo o un ojo amoratado. Era un chico muy inteligente. Alguna vez, yo la había oído cantar por la mañana, con esa entonación que elevaba el alma hasta causarme dolor. ¿Qué podía saber de ella ese niño? Una maestra cariñosa seguro que le causaba más contento que el de su exigente madre. Pensaba en el niño, él no tendría la intención de que ella se cayera entre las piedras para retenerla…era su madre. En mí cabían tantas cosas que ni yo mismo conocía, un cuerpo t...