miércoles, 19 de enero de 2011

Adriana Nardone




NO IMPORTA LA LENGUA


Acta Nº 1. En el paraje Las Palmas, departamento (sin delimitar), provincia de Santa Fe, el día 7 de Enero del 1900. Ante mí, Don Modesto Barroso, Juez de Paz y Jefe de Registro Civil del Estado comparecen Don Rossolino Fafaglia de 26 años de edad, de nacionalidad italiano, oriundo de Calvelho, domiciliado en este paraje, de profesión agricultor, hijo de Don...

La azada le ha roto la piel de las manos, le ha trazado surcos oscuros, tan oscuros como los que él le hace a la tierra cada vez que ara. Tiene la fuerza de un buey viejo y de buey trabaja. Se ata el arado a la cintura para arrastrarlo y hender la superficie reseca. La cabeza gacha, bufa, suda bajo el sol. Sólo de vez en cuando mira hacia arriba hasta que aparece la primera estrella en el cielo, entonces sabe que terminó la jornada.

y Doña Angiulina Santa Testarosa de 15 años de edad, de nacionalidad italiana, oriunda de Bassilicata, domiciliada..
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- Una virgen robada a los altares. Virgen y hermosa, increíblemente hermosa. No pueden manos tan rudas desflorar tan delicado pimpollo - murmura extasiado Barroso.
Los caballos atados a la calesa del juez que espera a la entrada de la oficina relinchan inquietos. Ay! Modesto no es cuestión de distraerse ahora, el primer casamiento del siglo y de este lugar. Los ojos de Modesto parecen dos luciérnagas que se prenden y apagan en cada parpadeo. Carraspea  y sigue leyendo

 domiciliada en este paraje, de profesión costurera, hija de Don Gigio Testarosa de 35 años de edad, nacionalidad italiano, oriundo de Bassilicata...

Don Modesto levanta la mirada del papel y la detiene tímidamente en el hombre alto, de piel cetrina como aceituna que lo mira desde el fondo oscuro de las órbitas. Don Gigio parece la sombra de Angiulina, de pie detrás de la hija no entiende nada de lo leído, sólo espera atento que el juez pronuncie la única palabra que su hermana le enseñó para dar el consentimiento de la boda.
Angiulina tiene las manos cruzadas sobre el vientre como protegiéndose de alguna injuria.
Su tía Anunciatina la hizo traer de Italia para casarla. Los Fafaglia hace ya un tiempo que están por estas pampas y han prosperado mucho, son dueños de muchas hectáreas pero faltos de mujeres.
Angiulina cose, borda y canta como los ángeles. Desde que llegó les enseña a escribir y a leer en la lengua materna a los gringos del lugar. Ella no es como las otras mujeres gringas que sudan el surco bajo las órdenes del marido, hacen el vino y amasan el pan, paren los hijos solas mientras van perdiendo la frescura al rayo del sol o al calor endemoniado de los braseros. Ella sabe que no ha nacido para eso.

Ambos comparecientes manifiestan que es su voluntad casarse tomándose recíprocamente por marido y mujer y...

Desde que llegó Angiulina estuvo siempre guardada. Piel de pétalo. Pelo negro y ensortijado jugueteándole en la espalda. Pocos la han visto. La tía dice que es de salud frágil. Sólo sale los domingos a la hora del Ángelus para hacer el camino de su casa a lo de Pierina donde se juntan a rezar. La madre le enseñó a respetar los santos mandamientos y cuando murió era su deseo que fuera al noviciado.

Que no haya impedimento alguno para la celebración de su matrimonio…

Don Modesto Barroso se atraganta al hablar, se sofoca. Desde hace meses que no llueve y no se aguanta el calor. La tormenta da vueltas pero no se decide a bajar. Los caballos relinchan cada vez más inquietos.
Pietracupa y yo somos los testigos; él gringo, yo criollo amigo del juez. Hábiles los dos para certificar este acto, declaramos saber la identidad de los futuros esposos y que por lo que conocemos los creemos hábiles para contraer matrimonio.
Angiulina está más pálida que de costumbre y un escalofrío le recorre la piel. ¿Tendrá frío?. Descruza las manos y busca cubrirse los hombros desnudos con el mantón de seda. Un viento que trae olor a tierra mojada entra por la única ventana de la oficina y hace temblar el acta en las manos de Don Modesto. El cielo se ha oscurecido tanto que hay que encender el farol. Bajo una luz intranquila el juez sigue leyendo

En este estado interrogo a Don Rossolino Fafaglia si quiere por su esposa y mujer a Doña Angiulina Testarosa y si él se otorga por marido y esposo, y habiendo contestado que sí, interrogo a Doña....

La mirada de Angiulina es una súplica. Se ha desatado el aguacero en sus ojos y en el cielo y los relámpagos resaltan su palidez.
Modesto en el apuro saltea párrafos.

...yo el infrascrito, encargado de este Registro del Estado Civil, en nombre de la Ley y en ejercicio del Ministerio de que ella me inviste declaro que Don Rossolino Fafaglia y Doña Agiulina Testarosa quedan unidos en legítimo....

Angiulina tiembla como una hoja.
Una ráfaga de viento se mete violenta y hace caer el farol a kerosén. Esto es el caos.  Dicen que el caos es el origen de las cosas. Todos corren hacia sus casas para protegerse de la furia de la tormenta.


10 de Enero del 1900. Ha dejado de llover y en los surcos verdean los brotes. Me llego hasta la oficina del juez para saber qué pasó con la boda ya que ni Pietracupa ni yo pudimos firmar nuestro testimonio. Pegado en la puerta hay un papel en el que se puede leer

Yo el infrascrito, encargado de este Registro del Estado Civil, en nombre de la Ley y en ejercicio del Ministerio de que ella me inviste declaro hacerme cargo del rapto de Doña Angiulina Testarosa de 15 años de edad para cuidarla, amarla y venerarla como ella se merece hasta el fin de mis días.
 Don Modesto Barroso


 (c) Adriana Nardone
Cañada de Gómez
Provincia de Santa Fe

Acerca de Adriana Nardone:

Escritora nacida el 14 de Julio de 1948 en la ciudad de Rosario ( Sta. Fe ) Argentina. Residente actualmente en la ciudad de Cañada de Gómez donde apoyó la creación del taller literario Puro Grupo dirigido por la profesora Cora Renard, a través del cual publicó cuentos y poesías,  de circulación no comercial,  entre los años 1990 - 1997.
Recibió premios en distintos certámenes nacionales y provinciales organizados por entidades oficiales y privadas del país (2º Pr. Juegos Florales Ciudad de S.Francisco 1997, 1ºPr. Conc. Literario As. Med. Rosario 1998 – 2000-2010. 2º Pr.Conc. Literario Nac.Rotary Club Rosario 1998, Conc de Cuentos UNR 1999, 1º Pr. Certamen. Lit. Nac. del Litoral 2001 y otros). En el año 1998 fueron seleccionados poemas de su autoría para ser publicados en la revista ALALUZ patrocinada por la University San Marcos del Estado de California y una serie de cuentos  para ser publicados en la revista TERTULIAS dirigida por Laura Asturias. Ganadora del 1º premio del Certamen Letras de Oro – Honorarte en el año 2003 hecho que le permite publicar una selección de cuentos de su autoría editando su primer libro “Ese cercano olor a lavanda”.
Integrante del grupo de estudios literarios dirigido por la escritora Angélica Gorodicher de la ciudad de Rosario.


imagen: Benito Quinquela Martín, Amor en el puerto, (de la muestra Quinquela entre Fader y Berni en el MUNTREF)








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