martes, 14 de febrero de 2012

Ernesto Escobar Ulloa












El héroe Sonugla

Sonugla, no sé del mundo. ¿Del futuro que sé?
¿Del espacio si abandonara el tiempo? ¿Quedaría renco, sin curva?
¿Caminaría sin cabeza como el gallo que mi abuela mató en el jardin?



El día irrepetible de su muerte hizo irrepetible su vida.
El cortejo fúnebre prendió la llama que los alumbró en la caverna.
Por aquello que sintieron, al espíritu que los alentó lo llamaron "aire",
porque solo el aire hacía hablar las ramas con las que forjaban pinceles.
A la roca la llamaron "abertura", como llamaban a la ventana que cada
amanecer cruzaban rumbo al bosque, habían conseguido mirar a través de ella.
A la tinta le pusieron "río", por deslizarse gracias a una corriente interna
superior a sus fuerzas. Entonces alguien dijo: "el río trae pero también lleva el río".
Nadie se opuso a la facultad de nombrar ni supieron localizar
el sentimiento que a todos pesó, por entrar en el campo del "saber oscuro".
Un "saber claro" era que solo la luna, el sol y las hembras creaban,
sus hijos eran los días, las noches y los hombres.
De pronto una tarde el gran fresco cobró vida,
regresó la hazaña del día irrepetible de su muerte en que cazaron al gigante.
La táctica que urdió podía leerse ahora en la roca:
se lo veía agrupando fuerzas, señalando escondites,
considerando la dirección de la luz y la idoneidad del terreno y las armas,
hasta escucharon su voz dirigiendo el ataque.
Pensaron que los hijos de sus hijos y los hijos de estos,
cuya abreviación designaba al "tiempo humano por venir" -distinto del "tiempo natural sin final"-
tendrían en la imagen una fuente de conocimiento primero.
La mejor manera de honrarlo fue situarlo en la roca eterna.
Sin pretenderlo, de manera oscura, ellos también se vieron en la imagen,
como en el agua estancada, y en vista de que al faltar él no estaban todos,
le pusieron "Sonugla", reflejo de "Algunos".
Y con ese nuevo nombre lo recordaron,
invocando el silencio.

(c) Ernesto Escobar Ulloa

Ernesto Escobar Ulloa (Lima, 1971) Estudió Filología Hispánica en la Universidad de Zaragoza, más tarde hizo un Máster de enseñanza de español a extranjeros en la Universidad de Alcalá de Henares. Se trasladó a Barcelona en el 2002. Ha sido colaborador de las revistas Lateral, Cuadernos Cervantes, entre otras, y editor de The Barcelona Review. Actualmente dirige Canal-L. http://www.canal-l.com/

blog:
http://caballoajedrez.blogspot.com/

imagen: fotografía intervenida (c) Araceli Otamendi

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